Bio Bio
viernes 5 de febrero de 2010
domingo 24 de enero de 2010
Francisco Arriagada - Concepción
De mis palabras
Al avenir de la mañana estoy como leproso
de mi rostro segmentado se desprenden los poemas
ayer fue turbulento; hoy me puedo arriesgar a respirar
hoy puedo colorear el aire con mi lengua
puedo enfriar mi pecho con un soplido crioscópico
¡Oh! pero las palabras éstas no han venido solas
las tuve que buscar en sus nidos de ternura amarrada
las tomé con cuidado, las llevé conmigo
las llamé por su nombre humano:
................................¡P
................................A
................................L
................................A
................................B
................................R
................................A
................................S!
Palabras que hablan en las mentes más poderosas
palabras que arrullan halagüeñas
las vi combinadas en formas ilegiblemente bellas
me comprometí con sus curvas excitantes.
Mis amadas siluetas de porcelana invisible:
Gracias por hibernar
la soledad que me
sucede gracias gracias
por el camino residual
limpiado en seco con
el detergente que yo
extraño Gracias, pero...
¡Qué mal me hicieron anoche, palabras preciosas,
qué deshecha la sangre anémica de mis manos
sinceras que duermen al calor de la pluma!
Traicionado en la noche cuando necesité más consuelo
traicionado por el recuerdo en tiempos de amnesia.
¡No más traición!
¡Y qué si me desprendo de las palabras impregnadas
en mi rostro leproso y las dejo susurrando en
los poemas del olvido y me divorcio de ellas con
una ceremonia de antifaces mortecinos!
Tengo la receta que hará un más que algo
a estas líneas pobremente llamadas poemas
y estas palabras se transfigurarán en mis pupilas
irritadas de haber dormido poco pero allí sólo
me traicionarán una nueva vez ¡no quiero!
Las podría borrar una tras otra
.................................................o sólo ignorar sus lecturas al oído.
Las podría eliminar de mi cuerpo leproso
.................................................o aceptarlas como miembros de mi alma.
¡Oh! palabras traicioneras, palabras compañeras
¿Quién más que ustedes podría describir
a este león desmelenado que ruge solitario
el silencio de todos los que han matado con
odio y con amor las ilusiones de un algo valeroso?
Ayer fue turbulento pues me traicionaron
Hoy las necesito aquí de nuevo.
viernes 22 de enero de 2010
Poemas de Alejandro Ananías - de su libro Viaje Psíquico
Cerca de medianoche
cerca de la noche toda
rey sol se viste de etiqueta
con sus
mejores trajes
con sus mejores
artilugios de galán
que sabe de lenguas
de fuego
de explosiones solares;
cósmicamente, se quita
el anillo regalado
por luna
la princesa
retira su nombre
del trono empotrado
en una cima alta
del planeta Venus
y vuela,
vuela hacia las supernovas
solitarias
de soledad protocolarmente
lujuriosa
de órbitas humectadas
con roces estelares;
de la Vía láctea
obviamente
a la Alfa Centauro,
todo
en una porción nocturna
de expedita fuga
extraoficial;
cansado de la libido maternal
regalado elegantemente
por los cuerpos celestes
le coquetea, macho y viril
a la tierra misericordia,
de piadosa ternura
terrestre,
se encuentra en la coqueta mirada
de cómo quien
mira al sol
de cómo quien
mira a la tierra;
Falo solar
útero de paraíso
un adán poderoso
gigantesco
una Eva pequeña
de fragilidad pequeña,
de expectativa baja;
ella despeinada, de
océanos bravos y
volcanes en erupción
orbitando en busca
de las supernovas,
busca unirse a la procesión
de concubinas estelares;
centauro sol se ordena
el fogoso cabello
de monarca
se somete al furioso anillo
su nombre al sitio
acostumbrado
en el trono,
princesa luna despierta
plácidamente,
con un beso real
de
su majestuoso rey solar.
En el universo paralelo
con cada pie posado en
una estrella grande
Dios se asoma al ruido
metafísico de la desviación
de los impactos,
se asoma ansioso
enojado tal vez,
viene a castigar
partículas atómicas
intrauterinas
embrionarias
resentidas;
se marcha cabizbajo
con pensamientos puestos
en tanto universo por venir
por crear,
su cabeza es infinita
su caminar
también lo es,
dos gorriones fugados
se acoplan a su espalda
quieren huir
del endoplasma
que moja las alas
de vuelo cazador,
de cazar partículas,
cansados de perseguir
átomos rebeldes
dos gorriones viajan fugados
en la espalda de Dios
hacia el universo paralelo;
paralelo de inminente vacío
para evitar un desvío masivo
de átomos ansiosos,
ansiosos
de impactar
hacer historia
dar sentido a la trayectoria,
paralelo de habitáculo preciso
donde Dios estira las piernas
cada vez que parpadea
y
en cada parpadeo
un nuevo universo
tan paralelo e inminente
tan vacío
resonante
como donde ahora
los gorriones
regurgitan gusanos negros
digiriendo
decodificando
siglos de verdad transmitida
de verdad
aceptada
religiosamente;
de transmitir una
regurgitación a otra similar,
los mismos gorriones
el mismo gusano negro
la misma fuga de siempre.
lunes 11 de enero de 2010
sábado 2 de enero de 2010
Carmen Durán Carrasco

Leyendo en
En la biblioteca lloro
con un libro entre las manos
en tan grandes desamparos
he cantado yo a coro
ésas páginas devoro
su tristeza me conmueve
es su hija la que muere
esta pena es muy re vieja
el amor que se te aleja
y el abrazo que no puede.
Que no puede terminar
de abrazar lo bien amado
en el pecho es un helado
hueco sin determinar
sin principio ni final
te corroe las entrañas
por adentro unas arañas
te recuerdan tu dolida
permanente, fiel herida
ésa con la que no engañas.
Que no engaño más a nadie
ni m’engaño yo a mí misma
he perdido ya el carisma
no me pidas que me calle
en la oscura bocacalle
en que cruzas mi camino
yo no creo en el destino
esta muerte me convierte
en la pájara inminente
d’este bravo desatino.
Desatino bien fatal
es la página q’escribo
alimento así yo al vivo
fantasgórico mortal
que me toca a mí letal
en el centro jubiloso
que alimenta el amoroso
caudaloso invernadero
con un golpe bien certero
pierdomé en lo pavoroso.
Lloro lágrimas de hija
lloro lágrimas de madre
por si acaso yo defraude
hago pronta mi valija
giro presta mi sortija
sortilegio que me lleve
por un viaje algo más leve
hoy no quiero empantanarme
más bien quiero refrescarme
con deseo que se atreve.
Es curioso cómo un libro
deflagrando va mis sones
aunque sean otros dones
de la pena no me libro
aunque apenas yo calibro
los sentidos d’este cuento
en mis células yo aviento
emociones encontradas
¿las viví como si nada?
hoy de mucho me arrepiento.
Me arrepiento y me censuro
del abrazo intermitente
si confío yo en la gente
¿viene de dónde este apuro?
no lo sé, yo te aseguro
hoy me siento confundida
entre páginas perdida
casi sin poder leer
pues no puedo yo bien ver
por las lágrimas vertidas.
Pasa el tiempo fuera mío
soy yo una con el texto
tengo yo muy buen pretexto
pa nadar con desvarío
muy segura cruzo el río
del papel y de la tinta
de tristeza voy encinta
la leyenda me lo exige
mi lectura no corrige
la primera ni la quinta.
No levanto la cabeza
me zambullo en el relato
así pasa pronto el rato
soy del tronco la corteza
los niños bajo la mesa
me recuerdan del recreo
yo los miro, más no veo
sino lazos furibundos
los amantes d’este mundo
en frugales devaneos.
Seria la bibliotecaria
miramé tras sus anteojos
ante sí están mis despojos
mi pesar y mi urticaria
he encontrado la gregaria
sed de amor y por un rato
lloro por el campeonato
este libro me desviste
me remueve y si persiste
maullaré yo como un gato.
Pero luego suena el timbre
vuelve el libro a su anaquel
he dejado yo que aquel
historial a mí me cimbre
tejo mi latir con mimbre
presurosa al patio voy
donde bailaremos hoy
con las niñas y los niños
con amor haremos piños
es la música que doy.
Así olvido unos instantes
aquel viaje de lectura
por la piedra y la ternura
que me lleva en las constantes
percepciones que in fraganti
descascaran la reseca
superficie algo culeca
esperanza ensoñación
cuando llena d’emoción
lloro en la biblioteca.






















